La consejería bíblica ofrece un cuidado integral del alma, arraigado y moldeado por la autoridad de las Escrituras. Todos enfrentamos desafíos personales y relacionales, pero Jesucristo comprende nuestras luchas como nadie. Se preocupa profundamente por quienes sufren y entra activamente en nuestras vidas, obrando una verdadera transformación. Por eso, Cristo no solo es relevante, sino que es la fuente suprema de restauración y esperanza en la consejería.
Descubre cómo su presencia puede marcar la diferencia en tu vida hoy.
Conversar es un ministerio de consejería bíblica dedicado al cuidado integral del alma, firmemente arraigado y guiado por la autoridad de las Escrituras. Ofrecemos un espacio compasivo y de apoyo para quienes buscan guía y comprensión en sus circunstancias actuales. Mediante conversaciones de discipulado bíblico dirigidas por un consejero, guiados por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios, los participantes reciben ánimo, dirección y convicción para discernir y perseguir el propósito que Dios ha diseñado para sus vidas.
Fundadora de
Consejería Bíblica Conversar
Est. 2020
Anali es una profesional bilingüe creadora de este proyecto que nace de un deseo de apoyar a personas en su crecimiento personal a través de la consejería. Su experiencia incluye más de 25 años trabajando en escuelas, iglesias y otras instituciones en Latinoamérica y Estados Unidos. Ella posee un diplomado en teología, una licenciatura en psicología, una maestría en consejería y un certificado de consejería bíblica.
“Conversar en tiempo de pandemia ha sido de mucha bendición para mi vida; me sentí escuchada, valorada y animada a ir hacia adelante en todas las áreas. ”
“Estaba angustiado, trabajaba mucho y disfrutaba poco, diferentes situaciones me hacían llorar a escondidas, sentía que nadie me entendía, y que no tenía en quien apoyarme, me animé a pedir ayuda a Conversar, Dios me guió a eso y fue la bendición para ese tiempo de mucho trabajo, pero muy angustiado, pude ordenar mis tiempos pensando en mis limitaciones y entender que Dios trabaja en esos corazones que se cierran a nuestros consejos, y aprendí a disfrutar de mi familia y de todo lo que “Él quiere” que yo haga, y a no sobrecargar. ”
“Pude entender la importancia de definir mis valores y límites, tomar decisiones confiada en la guía del Señor, pero sobretodo, creo que el principio que más me marcó de estos encuentros fue ver como la verdad del Evangelio afecta todas las áreas de mi vida, por eso la necesidad de estar arraigada en la Palabra. Este tiempo superó todas mis expectativas, en especial por la humildad y entrega de Anali, su manera de escuchar no solo me hizo sentir confianza y respeto, sino que también me motiva a desarrollar esta habilidad. Totalmente recomendado. ”
“Las conversaciones me ayudaron a conocerme mejor, a poner en palabras lo que estaba pasando en mi interior, pude tener herramientas prácticas, que sin duda fueron una bendición para mi vida y para aquellos que me rodean.”
“Por medio de Conversar, aprendí la importancia de ser escuchados, vivimos en un mundo que va a mil por hora, nadie se detiene para escuchar de forma real a otros, en este ministerio encontré eso, alguien que se tomó el tiempo de escucharme de una manera interesada y guiarme a comprender mis emociones o motivaciones, esto me ayudó a crecer, desarrollarme, aprender a conocerme a mi misma y entender cómo Dios puede ser parte de ese proceso si se lo permito.”
“Fue una de las mejores decisiones que tomé. Ha sido de tanta bendición y ayuda que toda mi familia, amigos y hermanos en Cristo, ven mi avance, mejoría y los resultados de este tiempo. No solo eres escuchado, también te brinda herramientas para ir dando pasos necesarios. Siempre estaré agradecida por la gran ayuda obtenida.”
“Llegue a un punto en mi vida en el que ni siquiera podía hablar sobre lo que estaba pasando. Era algo muy desesperante para mi. Siempre hubo algo que me impedía el buscar ayuda pero gracias a Dios y a Anali pude empezar a soltar algunas cosas, conversarlas y ponerlas sobre la mesa encontrando apoyo, comprensión y cariño. Gracias a este ministerio por ayudarme a no rendirme y seguir adelante.”

